Investigaciones recientes demuestran que la lectura en papel y la escritura a mano favorecen una mejor comprensión y estimulan una mayor actividad neuronal, generando aprendizajes más profundos. Debido a estos hallazgos, países como Suecia y Estados Unidos están reintroduciendo los textos impresos y las clases de caligrafía en sus sistemas educativos.
La importancia de la lectura y escritura manual en la era digital
Muchos recordarán sus primeras clases de caligrafía, donde cada letra debía ser trazada con precisión, sin sobrepasar los límites del cuaderno. Con la llegada de los dispositivos electrónicos, la escritura manual ha sido relegada por la rapidez y comodidad de los teclados y asistentes digitales. Sin embargo, aunque la tecnología ha optimizado la eficiencia en la escritura, no siempre resulta beneficiosa para el aprendizaje.
Desde hace varios años, diversos estudios científicos han confirmado que la lectura en papel y la escritura manual activan más áreas del cerebro que sus equivalentes digitales, facilitando la consolidación de conocimientos y el desarrollo cognitivo. Esta evidencia ha llevado a algunos países a replantear el uso excesivo de herramientas digitales en la educación. Suecia, por ejemplo, ha vuelto a imprimir libros de texto escolares, mientras que en California, la caligrafía ha sido restablecida como materia obligatoria. En Chile, el currículo de segundo grado de primaria exige que los niños escriban con letra clara y bien espaciada.
Lectura en papel vs. lectura digital
Según la académica Pelusa Orellana, de la Universidad de los Andes (Chile), múltiples investigaciones entre 2018 y 2024 han demostrado que la lectura digital tiende a ser más superficial en comparación con la lectura en papel. "Cuando leemos en pantallas, solemos hacerlo de manera diagonal en lugar de seguir una estructura lineal de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Esto genera que omitamos partes clave del texto, reduciendo la comprensión y retención de la información", explica Orellana.
Beneficios de la escritura a mano en el desarrollo cognitivo
La escritura manual no solo mejora la motricidad fina, sino que también estimula conexiones cerebrales esenciales para el aprendizaje. Germán Gómez, doctor en Filosofía de la Educación y director del Lycée Jean Mermoz Alianza Francesa de Curicó, señala que "numerosos estudios han demostrado que los estudiantes que escriben a mano desarrollan mejor sus capacidades cognitivas debido a la activación neuronal que genera esta práctica".
Investigadores de la Universidad de Indiana han identificado que escribir a mano activa más regiones del cerebro, promoviendo el reconocimiento de formas, símbolos y estructuras lingüísticas. Por su parte, Anne Mangen, del Centro Nacional de Lectura, Educación e Investigación de la Universidad de Stavanger, y Jean-Luc Velay, neurofisiólogo de la Universidad de Marsella, han destacado que la escritura manual deja una memoria motriz en áreas cerebrales vinculadas al lenguaje, lo que favorece el aprendizaje en comparación con la escritura en dispositivos electrónicos.
"La escritura a mano, al ser un proceso más pausado, obliga al cerebro a analizar, priorizar y resumir ideas antes de plasmarlas en papel. Este esfuerzo cognitivo mejora la retención y comprensión de la información", añade Orellana.
Equilibrio entre lo digital y lo tradicional
A pesar de los beneficios de la escritura manual y la lectura en papel, los expertos advierten que no se debe descartar la tecnología en el aprendizaje, sino integrarla de manera adecuada. Monona Valdés, académica de la Universidad Central (Chile), recomienda que el proceso de lectoescritura inicial se realice en formato físico antes de introducir herramientas digitales. "Hasta los 15 años, los estudiantes deben fortalecer su creatividad y capacidad de reflexión con materiales impresos. Incorporar pantallas prematuramente fomenta la inmediatez en lugar de la exploración y el análisis profundo", afirma.
Verónica Pantoja, directora del Magíster en Neurociencias de la Educación de la Universidad Mayor (Chile), coincide en que el cerebro se adapta a los estímulos digitales, pero considera fundamental combinar estrategias tradicionales y tecnológicas para evitar la pérdida de habilidades cognitivas esenciales. "Leer un libro físico proporciona una experiencia multisensorial más rica, mejorando la memoria a largo plazo", explica.
Conclusión
En un mundo cada vez más digitalizado, la lectura en papel y la escritura manual siguen siendo herramientas clave para el aprendizaje y el desarrollo cognitivo. La evidencia científica respalda su impacto positivo en la comprensión, memoria y desarrollo neuronal, lo que ha llevado a varios países a reconsiderar la educación completamente digitalizada. El desafío radica en encontrar un equilibrio entre el uso de la tecnología y la preservación de métodos tradicionales que fortalecen la capacidad de aprendizaje.
Fuente: El Mercurio (El Mercurio - Cuerpo A).